El libro
Su extensa labor empresarial hizo de Manuel Agustín Heredia (1786-1846) una figura clave en la transformación económica de España a lo largo del siglo XIX, y especialmente de la ciudad de Málaga, donde residió y desarrolló su actividad. Desde la industria siderúrgica hasta el comercio, invirtió en gran diversidad de sectores, muchos de ellos incipientes, y siempre supo cómo impulsarlos y cómo obtener riquezas, hasta consolidar por entonces la mayor fortuna del país.
La honda huella que dejó en Málaga permite asegurar que en muchos aspectos reinventó la ciudad. Y, sin embargo, su recuerdo se ha diluido. Una estatua y el callejero le rinden tributo, pero casi nadie sabe por qué. El estudio más importante sobre Heredia lo publicó el catedrático de Historia Contemporánea Cristóbal García Montoro hace ya varias décadas, y aunque ha habido antes y después otras importantes aportaciones, su vida sigue siendo aún poco conocida. A esa escasa bibliografía viene a sumarse ahora este libro singular, escrito por uno de sus descendientes, Hugo Rodríguez de Miguel Heredia.
Mezclando los datos de los estudiosos con los testimonios familiares, Hugo ha trazado una persuasiva semblanza de Heredia y de los que le acompañaron. Su trabajo nos permite atisbar no solo quiénes fueron y cómo vivieron aquellas personas, sino cómo era la Málaga pujante y bulliciosa del siglo XIX, una de las ciudades más prósperas y avanzadas del país.
Proveniente de la comarca de Los Cameros, en La Rioja, al igual que los Larios, Félix Sáenz y otros exitosos empresarios asentados en Málaga, Heredia, padre de nueve hijos, fue también el iniciador de una prolífica estirpe que ha dado nombres muy queridos y admirados en la ciudad.
La presentación
La presentación del libro tuvo lugar en el Cementerio Histórico de San Miguel de Málaga, frente al panteón familiar de Manuel Agustín Heredia e Isabel Livermore.
Al acto asistieron diversas autoridades, entre ellas el alcalde de Málaga, don Francisco de la Torre; Federico Souvirón, director gerente de Parcemasa; Penélope Gómez, concejala delegada de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga, y Jorge Serra, director del Cementerio Histórico de San Miguel.
Acompañaron al autor como ponentes don Cristóbal García Montoro, historiador y autor de Málaga en los comienzos de la industrialización: Manuel Agustín Heredia (1786-1846), y don José María Sánchez-Robles, editor del libro presentado.
El acto contó también con la intervención de don Francisco González Marín, doctor en Historia, quien habló sobre el Panteón de los Heredia y sus detalles arquitectónicos.
Considerado uno de los monumentos funerarios más importantes de España, el Panteón de los Heredia alberga una magnífica obra escultórica de Lorenzo Bartolini, quien fuera escultor oficial de la familia Bonaparte.
La presentación estuvo acompañada por la interpretación de tres piezas musicales. La primera fue la célebre Habanera de la ópera Carmen, de Georges Bizet, basada en la obra de Prosper Mérimée, amigo de Serafín Estébanez Calderón, cuñado de Manuel Agustín Heredia por su matrimonio con Matilde Livermore Salas. La historia de Carmen tiene, además, una estrecha relación con Andalucía y con la ciudad de Málaga.
También se interpretaron el Pie Jesu, del Réquiem, op. 48, de Gabriel Fauré, y el Preludio de la Suite n.º 2 para violonchelo solo, BWV 1008, de Johann Sebastian Bach. La interpretación corrió a cargo de la violonchelista Celia Clavero Pérez.
Para finalizar, se ofreció una copa de cava a los asistentes, que pudieron conversar y compartir impresiones. Entre ellos se encontraban numerosos descendientes de Manuel Agustín Heredia y de su hermano Martín.
